
Un vestido, dos íconos y resultados completamente distintos. Jennie de BLACKPINK y Kim Kardashian sorprendieron al aparecer con el mismo diseño controversial de Maison Margiela, una pieza que ya había generado conversación desde su debut en pasarela.

El vestido apareció originalmente en el runway en tono nude, acompañado de un dramático cubrimiento facial y joyería al cuello, una propuesta completamente avant-garde que Kim Kardashian llevó casi de forma idéntica, respetando la visión original de la casa de moda y apostando por un look teatral y de alto impacto.

Jennie, en cambio, optó por una interpretación más suave y elegante. La idol lució el diseño en un color rojo personalizado, acompañado de un collar sencillo y un beauty look mucho más natural, demostrando cómo una misma prenda puede transformarse por completo según el estilo de quien la lleva.
La comparación no tardó en encender las redes sociales, donde fans y fashion lovers debaten quién logró apropiarse mejor del vestido. Una cosa es segura: tanto Jennie como Kim confirmaron, una vez más, su estatus como referentes globales de la moda.














